¿Es preciso tener dolor para acudir a un quiropráctico?
No. El quiropráctico está educado para la prevención, detección y corrección del complejo subluxación vertebral, por lo tanto lo ideal sería detectar los problemas antes de que se produzcan síntomas y realizar una prevención general. Lo real es que la inmensa mayoría de los pacientes vienen con problemas crónicos y de antigua instauración, o con dolores u otros síntomas. |
¿Puede ayudar la quiropráctica en patologías concretas como hernias discales, migrañas, dolores de cuellos, túnel carpiano, ciática, lumbalgia, mareos, etc.?
Estas patologías son las sintomatologías que presentan con mayor frecuencia los pacientes, y que recurren a la quiropráctica después de años de sufrirlas y después de haber recurrido, sin resultados positivos, a diversos profesionales sanitarios, para finalmente encontrar en la Quiropráctica la solución a sus problemas. Para el quiropráctico, sólo el cuerpo puede curarse a sí mismo. La salud no se puede conseguir por intervención externa sino fomentando la capacidad de auto-curación del propio cuerpo. Y es lo que el quiropráctico hace con los pacientes que acuden a su consulta tanto con estas patologías concretas como con otras muchas. |
Si un problema no tiene solución con tratamiento quiropráctico, ¿qué hacen?
Por la formación universitaria que ha recibido, el quiropráctico está capacitado para ejercer como facultativo de atención primaria, y como tal, tiene el criterio profesional suficiente como para decidir si el paciente debe seguir cuidados quiroprácticos regulares y, si no, referir al paciente hacia el profesional sanitario que precise. |





